Helado de mango y coco tipo Solero: sin azúcar, sin lácteos y con un sabor tropical delicioso

¿Qué sería del verano sin helados? Nada. Por eso, si quieres cuidarte a la vez que seguir disfrutando de estos placeres refrescantes y deliciosos, hoy te enseño a preparar un helado de mango y coco saludable y riquísimo. Y que además recuerda muchísimo al Solero de toda la vida, pero en versión sana y casera.

Con un sabor tropical que te transporta directa a la playa con el solecito, se va a convertir en uno de tus helados favoritos.

Y lo mejor: sin azúcar, sin lácteos y con solo dos ingredientes base. Cuando veas lo fácil que es hacerlo en casa, no vas a echar nunca más de menos los del súper o los de las heladerías cargados de azúcar.Además, en esta receta te voy a enseñar dos técnicas para preparar tu Solero y que quede supercremoso: en tarrina o en formato polo como el original, que es el que más le gusta a los niños. Sigue leyendo, que te lo cuento todo.

helado de mango sin azúcar

Por qué este helado de mango sin azúcar es más sano y está igual de bueno (o más) que los Soleros tradicionales 

El Solero es uno de esos helados de toda la vida que gustan a todo el mundo. Pero como la mayoría de helados industriales, sean del sabor que sean, tiene una cosa en común con el resto: una lista de ingredientes interminable. Azúcares, grasas vegetales refinadas, colorantes, aromas artificiales… Lees la etiqueta y tienes claro que no son nada buenos para tu salud.

Esta versión tiene mango y coco. Punto. Nada más. 

De hecho, aunque te propondré un endulzante de forma opcional, no es necesario, porque solo con el azúcar que lleva el mango maduro de forma natural es suficiente. Con los ingredientes bases ya vas a tener un helado Solero delicioso y cremosísimo. 

Además, si tienes intolerancia, alergia o sigues una alimentación sin lácteos, sabes de sobra lo difícil que es encontrar helados de sabores más allá de los típicos de siempre. Con esta receta ese problema desaparece: un helado sin lácteos, con un sabor veraniego y refrescante.

El resultado no tiene nada que envidiarle al Solero de toda la vida. De hecho, una vez que lo pruebas, los otros te empiezan a saber a azúcar y a poco más.

Así que sí: puedes tener tu Solero saludable de mango casero que cuida tu salud y que además está para morirse.

Ingredientes para hacer helado de mango y coco tipo Solero 

Una de las mejores cosas de esta receta es que no necesitas muchos ingredientes ni son complicados o difíciles de encontrar.

Para el interior cremoso:

  • 250 g de mango muy maduro
  • 180 ml de leche de coco entera de lata.
  • Opcionales: 
  • 1 cucharadita de zumo de lima o limón
  • ½ cucharadita de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • 1 o 2 dátiles Medjool deshuesados o 2 cucharaditas de miel pura (si tu mango no está muy dulce o tienes el paladar acostumbrado a lo dulce)

Para la cobertura de mango:

  • 200 g de mango. 
  • 15-20 ml de agua
  • 4 g de gelatina en polvo
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Cómo hacer helado de mango tipo Solero en casa paso a paso (con heladera o sin heladera) 

Verás que hacer helado de mango casero tipo Solero es superfácil. Como te contaba al principio, tienes dos opciones según cómo quieras preparar y el equipamiento que tengas en casa: tipo tarrina usando heladera o tipo polo. 

Las dos dan un resultado cremoso muy delicioso. 

Opción 1: sin heladera, tipo polo

Paso 1: Prepara el interior cremoso.

  • Pela el mango y córtalo en trozos. 
  • Pon el mango junto con la leche de coco, el zumo de lima, la vainilla y la pizca de sal en el vaso de la batidora o en una procesadora de alimentos y tritura hasta obtener una mezcla completamente lisa y cremosa. 
  • Si lo quieres más dulce, añade también los dátiles deshuesados o la miel.

Paso 2: Rellena los moldes. 

  • Rellena los moldes de polo.
  • Llénalos casi hasta arriba y da unos golpecitos contra la encimera para que no queden burbujas de aire.

Paso 3: Congela. 

  • Mételos en el congelador durante un mínimo de 4 a 6 horas. 
  • Si puedes dejarlos toda la noche, mejor todavía.

Paso 4: Prepara la cobertura de mango.

  • Pela, corta y tritura 200 gramos de mango (recuerda que este mango es independiente del que has usado para el interior cremoso). 
  • Hidrata la gelatina en polvo en el agua durante 5 minutos.
  • Calienta un poquito más de agua sin que llegue a hervir y añádela para que la gelatina se deshaga.
  • Mezcla con el puré de mango.
  • Deja que se temple: tiene que estar fría pero líquida. Este punto es clave porque si está demasiado caliente derretirá el helado, y si está demasiado fría quedará demasiado gruesa.

Paso 5: Baña los polos.

  • Desmolda los polos con cuidado.
  • Vierte la cobertura en un vaso alto o recipiente estrecho para poder sumergir cada polo completamente de una sola vez.
  • Sumerge rápidamente cada polo y ve colocándolos sobre una bandeja con papel de horno para que no se peguen.
  • Mételos en el congelador unos minutos para que la cobertura se asiente bien. Y repite el proceso de nuevo para darle una segunda capa.
  • Después ya podrás meterlos en el congelador.

Opción 2: tipo tarrina con heladera 

Paso 1: Prepara la mezcla. 

  • Pela el mango y córtalo en trozos. 
  • Pon el mango junto con la leche de coco, el zumo de lima, la vainilla y la pizca de sal en el vaso de la batidora o en una procesadora de alimentos y tritura hasta obtener una mezcla completamente lisa y cremosa. 
  • Si lo quieres más dulce, añade también los dátiles deshuesados o la miel.

Paso 2: Enfría la mezcla. 

  • Antes de meterla en la heladera, déjala reposar en la nevera durante una o dos horas. 
  • Cuanto más fría entre la mezcla, más cremoso quedará el helado.

Paso 3: A la heladera. 

  • Vierte la mezcla en la heladera y deja que trabaje ella sola siguiendo las instrucciones del fabricante, normalmente entre 20 y 30 minutos. 
  • Cuando tenga textura de helado suave, está lista.

Paso 4: Sirve o congela.

  • Puedes servir el helado en tarrina con la cobertura de mango por encima a modo de topping, con un poco de chocolate fundido. Yo lo puse en un cucurucho que hice, pero puedes servirlo en un cuenco precioso y listo.
  • O pasarlo a un recipiente apto para congelador y guardarlo para más tarde.
  • Si lo congelas, sácalo unos minutos antes de consumir para que esté en su punto.

**NOTA: Si tienes una heladera tipo Ninja Creami o similar, que es la que tengo yo, el proceso es diferente: tritura la mezcla, viértela en el recipiente de la máquina y congélala durante 24 horas. Después, la máquina se encarga de romper los cristales de hielo y convertirla en un helado cremoso. Sigue las instrucciones específicas de tu modelo.

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Consejos para que el helado de mango y coco sin lácteos tipo Solero quede perfecto 

Si quieres que tu helado de mango y coco casero quede cremoso, con un sabor espectacular y sin esa textura de hielo picado que tanto decepciona, presta atención a estos detalles. 

Son pequeños y los hemos ido viendo a lo largo de la receta, pero marcan una diferencia enorme en el resultado, así que toma nota:

  1. El mango tiene que estar muy maduro. Cuanto más maduro esté el mango, más dulce quedará el helado. Si está un poco verde o insípido, el resultado no va a ser el mismo. En ese caso, te recomiendo sí o sí que añadas los dátiles o la miel.
  2. Elige bien la leche de coco. No todas las leches de coco son iguales. Para que el helado quede cremoso de verdad, usa una de lata con un porcentaje de coco alto (a partir del 60–70%). Las versiones más aguadas dan un resultado con más tendencia a cristalizar. 
  3. No te saltes el reposo en nevera. Si vas a usar heladera, meter la mezcla bien fría marca la diferencia entre un helado cremoso y uno con cristales de hielo. Merece la pena ese par de horas de espera.
  4. Con los moldes de polo, llena bien. Deja el mínimo de aire posible dentro del molde. Así el helado queda más compacto, más fácil de desmoldar y con mejor textura.

La cobertura tiene que estar en su punto. Este es el truco clave para que quede como un Solero de verdad. Si está demasiado caliente, derretirá el helado. Si está demasiado fría, quedará demasiado gruesa. El punto ideal es fría de nevera pero líquida.

Cómo conservar el helado Solero casero 

Una vez listo, guárdalo en el congelador en un recipiente hermético o en sus moldes. Se conserva perfectamente durante 2 o 3 semanas, aunque en casa suele durar mucho menos.

Si lo tienes en tarrina, sácalo unos 5 o 10 minutos antes de servirlo para que esté cremoso y puedas manejarlo bien. Recién sacado del congelador estará muy duro.

¿Te animas a preparar este helado de mango tipo Solero en casa? 

Este helado de mango y coco tipo Solero es la prueba de que no tienes que elegir entre cuidarte y disfrutar de helados deliciosos este verano. 

El sabor del Solero de toda la vida, pero con mango de verdad, sin azúcar añadido y sin lácteos. Con ingredientes sencillos, en un momento y sin complicarte la vida, tienes en casa un helado buenísimo que puedes darle a toda la familia sin preocupaciones.

Si lo preparas, cuéntame qué tal te ha salido y si has elegido hacer la versión tarrina o la versión de polos. 

28 Comentarios en “Helado de mango y coco tipo Solero: sin azúcar, sin lácteos y con un sabor tropical delicioso

  1. Muchísimas gracias por todo lo que mandas, Se vé que disfrutas con lo que haces.
    Donde puedo comprar la gelatina en polvo.

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